EL cantautor español Ismael Serrano cautivó al público
boricua en su primera presentación musical en la Isla,
combatiendo el miedo y hurgando en la memoria con su impecable
voz.
Durante casi dos horas este intérprete se mantuvo en tarima
sin parar de cantar y charlar con los que se dieron cita la
noche del viernes en el Museo de Arte de Puerto Rico para
presenciar la primera de dos funciones que ofreció el artista.
La cantautora puertorriqueña Mima (Yarimir Cabán) fungió
como telonera de este evento. En una versión acústica, la
intérprete de "Santo camino furtivo" presentó cuatro
deliciosos temas que se destacaron por su hechizante
vocalización. La joven, quien estuvo acompañada por Omar Silva
(guitarra) y Bayrex Jiménez (melódica), aprovechó la ocasión
para dedicar el tema "Ojo avizor" a Rosa Parks, una de las
pioneras de los derechos civiles afroamericanos, quien
falleció el pasado lunes a los 92 años de edad.
Finalizada la participación de Mima, entró a tarima Ismael
Serrano con una sencillez pasmosa. En el escenario estaba lo
imprescindible: guitarras, silla y mesa con agua. La luz era
sencilla, un solo foco iluminaba al cantautor, dándole el
protagonismo necesario. A su lado el guitarrista Fredy
Marugán, quien le acompañó en las cuerdas.
Bastaron los aplausos de una audiencia que se mantuvo
atenta, silenciosa, escuchando y devorándose cada melodía,
para que los dedos del intérprete acariciaran las cuerdas de
su guitarra y dieran paso a "Ya nada es lo que era".
"Buenas noches, gracias, familiares y amigos, por estar
aquí... Ando con los nervios con los que se anda en la primera
cita", comentó el cantante madrileño de 31 años de edad.
Estas primeras palabras crearon el clima necesario para
comenzar una conversación, la que el cantautor inició hablando
de su relación con el miedo.
Contra esa "enfermedad" que en tantas ocasiones nos arropa
sin dejarnos salir, sin dejarnos entrar, Ismael Serrano dio su
remedio: "Cantar es sostener esa mirada ante el miedo". Y
vocalizó "El virus del miedo".
Otra temática en la que abundó el intérprete fue en la
necesidad de rescatar la memoria. Sobre esto expresó que "no
es por nostalgia, ni rencor, sino sentido común".
"La memoria te ayuda a no repetir errores", dijo para dar
paso a "Dulce memoria", que aparece en su nuevo álbum "Naves
ardiendo más allá de Orión", trabajo inspirado en la película
de ciencia ficción "Blade Runner", y en la que espera que las
"naves no se estrellen contra el olvido".
"Amo tanto la vida", "El vals de los jubilados" y "La
extraña pareja" fueron otros de los temas que vocalizó este
intérprete, quien tiene la facilidad de crear historias bien
contadas y bien cantadas.
Pero fue "Ahora", de la que se "robó" el verso "hoy es
siempre todavía", del poeta español Antonio Machado, la
primera que el público tarareó y recibió con un caluroso
aplauso.
Un homenaje a Joaquín Sabina en el que vocalizó "Y si
amanece por fin", seguido por canciones como "Alicia",
"Duermes", "Vaquilla", "A las madres de mayo" y "Papá,
cuéntame otra vez", fueron otros de los 21 temas que
interpretó.
La guerra de Irak, el fatídico 11 de marzo madrileño, los
personajes que encierran las ciudades, la violencia, la paz,
el amor... Ismael Serrano abordó cada uno de estos temas con
pasión, con conciencia, con sensibilidad y con una excelente
interpretación que dejó al público boricua con ganas de más.
Por eso no fue extraño que, tras su primera despedida,
tuviese que regresar tres veces al escenario a insistencia de
los presentes.
"Caperucita", "La memoria de los peces" y "Últimamente"
dieron fin a una exquisita velada musical que, por aquello de
la memoria, no se debe olvidar.